El pasado día 30 de julio tuvo lugar en Gijón el (primer, me atrevería a decir…) Encuentro Internacional de  Cartografía Ciudadana. Fueron 3 días muyyyy intensos e interesantes en los que se presentaron numerosos proyectos y experiencias relacionados con la cartografía, las herramientas, los territorios y los movimientos sociales, entre otras muchas cosas.

He intentado recomponer el montón de notas que saqué de allí y creo que lo mejor es dosificar las entregas por partes: primero la más académica, después la más tecnológica y finalmente la más práctica con los proyectos presentados
. Habrá una cuarta, que será sobre el encuentro en general, porque también esa parte me aportó muchas ideas. Ya irán apareciendo.

La académica

El encuentro internacional de cartografías ciudadanas reunió a más de medio centenar de personas interesadas por los mapas y la cartografía, que al parecer no son lo mismo y no en el sentido que recoge la RAE (mapa como representación gráfica y cartografía como la ciencia o el arte de trazarlos). El colectivo CARTAC abrió en encuentro señalando el mapa como representación y la cartografía como el proceso de investigación que refleja la complejidad de un territorio. Estos procesos pueden ser tácticos, subjetivos, investigaciones temáticas o procesos participativos en los que en conjunto se decide el qué investigar y con qué fin.

Las metodologías que se plantearon para llevar a cabo estos procesos, más allá de las compartidas con otras disciplinas como la antropología o la sociología (entrevistas, estudios de campo, recogida de datos…) tienen la peculiaridad del movimiento, de las derivas en el territorio para experimentar las alteraciones sociales que se dan en los distintos espacios. La idea de las derivas fue planteada por Eduardo Serrano que también habló de las tecnologías utilizadas en la elaboración de mapas diferenciando entre tecnologías sociales y de subjetividad, poco codificadas, producidas dentro de grupos y vinculadas a las prácticas cotidianas; tecnologías intermedias, vinculadas a los saberes expertos de la academia que hacen de puente con el tercer tipo de tecnologías: las cibernéticas. Durante el encuentro este colectivo planteó un mapeado de proyectos cartográficos utilizando esta clasificación para comprobar en qué grado las cartografías ciudadanas utilizaban cada una de las tecnologías mencionadas. Estaremos al tanto de su publicación!

La divagación alrededor de los mapas y las cartografías puso sobre la mesa aspectos que después se verían reflejados en las experiencias presentadas: la relación entre el espacio público y privado, la objetividad de las representaciones, la perspectiva utilizada en los mapas, lo conveniente o no que puede resultar hiperlocalizar lo datos cuando se trata de información sensible o lo incierto de las representaciones cuando no se explicita la subjetividad que hay detrás o las referencias representadas han variado con el tiempo. Los distintos formatos de mapa también se presentaron, algunos, como los mapas en papel, las video cartografías, los cronocartogramas, las maquetas, los propios censos muncipales… y temas como los mapas entendidos como objeto de producción cultural, financiados por instituciones culturales y, por lo tanto, envueltos en ese papel transparente que tienen las producciones culturales, un papel que deja ver el interior pero que no permite el intercambio de fluidos e impide la “contaminación”.

Temas varios que daban para divagar largo y tendido pero que el hórror vacui de la programación no permitió (9 horas de presentaciones programadas cada día dejaban poco tiempo para los espacios de debate…).

La última presentación en esta primera parte más teórica del encuentro la realizó José Pérez de Lama, que habló de las formas de construcción de la “realidad” a partir de Deuleuze y Guattari, y la idea de Rizoma y de Maquina. José planteó la construcción de la “realidad” como el resultado de los deseos y devenires proyectados en la realidad construida a partir de redes de singularidades según modelos rizomáticos en los que confluyen pensamientos e interpretaciones (uf!). Los principios del rizoma hablan de las cartografías como mapas y no calcos, es decir, como interpretaciones y construcciones frente a las representaciones, añadiendo más complejidad a la idea de mapa que apareció en el principio. La mezcla de mapas y calcos, su superposición, revelas las fugas, los puntos de conflictos de la “realidad” al contraponer un conocimiento performativo (el mapa construido a partir de interpretaciones) a un conocimiento técnico (el de la representación). El concepto de rizoma sirve también como base a las cartografías sociales por su carácter abierto, modificable, múltiple y divisible sin poder sufrir rupturas significativas ya que no se organiza por categorías, como ciertas representaciones de la realidad, sino por interconexiones e hiperenlaces. La idea de Máquina de Guattari vino a reforzar esta visión al contraponer las máquinas, entendidas como sistemas complejos (la máquina universidad, la máquina ciudad…) a las estructuras, que no poseen la misma capacidad de multiplicidad y caos dinámico para poder dividirse y volver a reconstruirse en otra máquina que genere un mapa distinto del territorio social.

2 Responses to “Cartografías ciudadanas, la primera parte”

  1. […] Leer la primera parte, la académica. Filed under: aprendiendo, información y comunicación Article tags: cartografía social, encuentro cartografía ciudadana, herramientas de trabajo, representación del conocimiento […]

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