Mi amigo Marco nunca coge el autobús, dice que es el medio de transporte menos accesible para alguien que viene de fuera. Y no me extraña. Para utilizar el bus tienes que, además de tener tiempo o ser tu única opción, conocer la ciudad con cierta soltura. Nada ha aprendido el bus del metro con sus planos y sus paradas bien señaladas en los recorridos, en los andenes y en el interior de los vagones.

No, los guiris no nos solemos mover en las ciudades con el autobús al no ser que sea el turístico. El autobús es un transporte local, el metro es un transporte internacional.

A pesar de ello, yo me declaro fan de los autobuses porque te obligan a preguntar a la gente, a hablar con el conductor de turno, a mirar por la ventana mientras piensas cuántas cosas se podrían hacer para mejorar el servicio… a mirar en páginas web que normalmente no visitas para preparar un viaje,

Las páginas que visitamos antes de preparar un viaje son las que reducen las ciudades a la mitad. Aquellas que nos ofrecen todo en un par de clics, donde todo se concentra en el centro: los mejores sitios para comer, los bares más interesantes, las visitas que no te puedes perder, el rincón secreto de los lugareños que además, es mentira, ya me dirás tú qué secreto puede guardar algo que aparece en la maldita guía del trotamundos o en la lonelyplanet.

En mi última visita a Madrid una amiga de Barcelona me invitó a cenar con una antigua conocida suya alemana que se había mudado a Madrid hace más de un año. Fue ella, la de origen más lejano, la que nos propuso el sitio para cenar. Buscando la dirección del bar no pude resistir la tentación de mirar los comentarios de la gente. “un sitio genial” “prueba las setas” “la berenjena asada es de lo mejor” “una vinoteca de lujo en el centro”. Todo muy bien, pero lo más divertido es la leyenda urbana que circula alrededor del lugar. Cuentan en los foros que cuando la lonelyplanet se pasó por allí, los asiduos al lugar les pidieron que no la añadieran a la guía para que aquello no se convirtiera en un lugar de peregrinación y les dejara sin el tesoro.

No tengo ni idea del caso que les hicieron pero la historia me hizo pensar en cómo de evitable es morir de éxito con el turismo de recomendación online que descubre las cosas desde el sillón.

mobility web trip

De regreso a Bilbao, también en autobús, descubrí la web de Iwannagothere, otro pueblo más en la cartografía del turismo 2.0 que se diferencia por no vincular la información de los usuarios a la venta de servicios turísticos. Por lo demás, es otro reductor de ciudades que pide a los visitantes y habitantes de un lugar que descubran sus lugares favoritos, sus sitios secretos:

Do you have…
a secret place?a place to walk and listen to the world around you?your favourite place to sit and read?
Do you love…
your city?to meet friends in a particular cafe, bar or grassy knoll?

“This is travel, not tourism” dicen en la web, pero a mi me parece que es tourism igual que los demás. Seguro que para muchas personas es utilísimo, yo prefiero dar más vueltas para llegar, quizás, a los mismos sitios, para hacer mi recorrido y que los atajos surjan en el lugar en el que estoy.

Hace unos días Adam Greenfield presentaba en el festival de FutureofEverything su selección de aplicaciones para iphone y android bajo el sugerente título de “Serendipity Apps”. Su presentación quería mostrar otra forma de recuperar la capacidad sorpresiva de visitar una ciudad a través de las aplicaciones móviles.

Es la transformación de la información en servicios, en un producto que se consume en un momento y lugar determinado. El valor de este servicio es el de la instantaneidad de las decisiones y la capacidad de adaptar nuestra conducta al entorno que nos rodea.

No siempre me ha gustado este concepto de “hacer planes sobre la marcha” pero con el tiempo he aprendido a disfrutar perdiéndome y a cambiar de idea al menor estímulo interesante con el que me cruce por la calle (un cartel, la noticia del periódico que lees casualmente en el bar, una llamada, un autobús que se retrasa…).

Sin embargo, ese nivel de espontaneidad e imprevisibilidad no siempre es asumible. Y aquí vuelvo a mi amigo Marco y al autobús pensando en cómo podría ser un servicio que aprovechara la información existente en una ciudad y la capacidad que nos ofrecen tecnologías como la geolocalización, la realidad aumentada o la comunicación entre objetos (internet of things) para que el autobús fuera tan accesible como el metro en cualquier ciudad.

Aparte de la evidente necesidad de rediseñar la comunicación de la red de autobuses, se me ocurrió un servicio que he bautizado como Mycitytrip.

En Bilbao, igual que en muchas otras ciudades, los autobuses están constantemente localizados y en las paradas se muestran los minutos que faltan para que llegue el próximo autobús. Por otro lado, las paradas de autobús, al no ser móviles, son un elemento bastante sencillo de localizar en un mapa, igual que cualquier estación de metro. Desde hace tiempo google maps calcula la distancia entre dos puntos y da información aproximada del tiempo que se tarda en ir andando de un sitio a otro y cuál es el camino más rápido. Por último, la geolocalización a través de los dispositivos móviles es algo bastante extendido en todos los modelos con capacidad de conexión a internet que, por otro lado, suelen venir equipados con bluetooth para comunicarse con otros dispositivos.

Mycitytrip aprovecha todos estos aspectos y ofrece un servicio de guía local que sabe qué autobús debes coger para volver a tu casa (y casa es cualquier sitio en el que te quedes a dormir esa noche, no tiene por qué ser tu lugar de residencia), dónde está la parada de autobús más próxima al lugar en el que te encuentras, cuánto tiempo falta para que pase el siguiente bus, cuándo sale el último autobús y cuánto tiempo necesitas para llegar a tiempo a la parada y no perderlo.

Lo único que necesitas es indicar en tu espacio personal dónde está tú casa y si quieres llegar antes de una hora en concreto o puedes esperar hasta el último servicio. La información introducida se sincroniza con tu teléfono y tu dispositivo guía que mediante unas señales luminosas te indica cuándo debes salir (el dispositivo es adicional, me hacía gracia una pulsera con señales luminosas que sólo tengan sentido para la persona que la utiliza). El aviso también puede venir a través del teléfono que nos llama o hace saltar una alarma para que nos vayamos despidiendo de nuestros amigos. Es el mismo teléfono el que nos ubica en el mapa y nos indica qué autobús coger y cómo llegar hasta la parada de autobús.

Mycitytrip no existe, pero mi dibujo del servicio sí. :) ¿alguien se anima?

mycitytrip

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